El brindis por el profesor
Como nos recuerda Hector, hoy es el aniversario del nacimiento de J.R.R. Tolkien, y para conmemorarlo se celebra durante este día un brindis a lo largo de todo el globo terráqueo. Como mi brindis sería en todo caso en la "intimidad", se me ha ocurrido que podría escribir algo en este blog acerca de mi relación con Tolkien, por ejemplo, cuales son mis momentos favoritos de su obra.
La verdad que El Señor de los Anillos tiene momentos memorables de sobra como para escoger sin problemas. Particularmente, me quedo con los dos siguientes que, relectura tras relectura, siempre me ponen los pelos como escarpias de la emoción:
- La conversación de Frodo y Sam acerca de las aventuras, los héroes y los cuentos que transcurre tras subir las escaleras de Cirith Ungol (cap.8, Libro IV, Las Dos Torres)
- Al final de la cabalgata de los Rohirrim (cap. 5, Libro V, El Retorno del Rey), casi en las puertas de Minas Tirith, la escena final en la que Theoden sufre un momento de vacilación, pero luego se recompone y se lanza a la batalla encabezando a su ejército.
El Hobbit también tiene su ración entre las que escoger. De todas ellas, me quedo con el repudio de Bilbo cuando Thorin descubre que se llevó el corazón de la montaña, y un poco después cuando el propio Thorin escudo-de-roble y sus compañeros salen para combatir a los trasgos durante la batalla de los 5 ejércitos. Dos momentos conectados en los que se puede concentrar gran parte de lo que Tolkien de verdad nos quería contar, y que en realidad que poco tiene que ver con dragones, magos, orcos y enanos.
